Revista Científica de Glaciares y Ecosistemas de Montaña 3

Fecha
2017-12
Autores
Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña
Autores
Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña
Resumen
El concepto de alerta temprana puede o no incluir algún “sistema” para alertar a una población potencialmente afectada. Instituciones internacionales como la UNESCO manejan una definición de alerta temprana que es compartida por el INDECI en el Perú. Básicamente, alerta temprana es “la provisión de información oportuna y eficaz a través de instituciones identificadas, que permite a individuos expuestos a una amenaza tomar acciones para evitar o reducir su riesgo y aumentar su preparación para una respuesta efectiva”. Además, una amenaza o un peligro es “un evento físico, potencialmente perjudicial, fenómeno y/o actividad humana que puede causar la muerte o lesiones, daños materiales, interrupción de la actividad social y económica o degradación ambiental”. Una de las actividades humanas más amenazantes, aparte de la degradación ambiental general, es el lanzamiento intercontinental de misiles balísticos con ojivas nucleares. El North Warning System (NWS) es un sistema de radar de alerta temprana de los Estados Unidos y Canadá para la defensa aérea atmosférica de América del Norte. Proporciona vigilancia del espacio aéreo de posibles incursiones o ataques desde toda la región polar de América del Norte. El NWS consta de radares de vigilancia de largo alcance y de corto alcance, operados y mantenidos por el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD). Sin embargo, la mayoría de las amenazas de eventos físicos potencialmente perjudiciales proviene de fenómenos naturales, mayormente meteorológicos y geofísicos. Hay sofisticados sistemas para el seguimiento de huracanes en los océanos Pacífico y Atlántico, el mar Caribe y el Golfo de México. La NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration, EE.UU.) opera el Centro Nacional de Huracanes que utiliza satélites, radar y reconocimiento por aeronaves para identificar y hacer seguimiento de huracanes con la intención de pronosticar su velocidad, ruta y puntos de impacto con poblaciones, aunque los huracanes no son del todo predecibles y frecuentemente cambian en fuerza y dirección. Algo semejante es el seguimiento de tornados en los EE.UU., donde el Laboratorio Nacional de Tormentas Severas (National Severe Storms Laboratory - NSSL) utiliza radar Doppler y algoritmos informáticos para identificar tormentas severas, pero requiere la ayuda de observadores terrestres de tormentas (“storm spotters”) para confirmar la formación del embudo de un tornado, el punto de aterrizaje y la ruta; por eso, hay más peligro con tormentas que se forman de noche cuando la visibilidad es muy reducida. También, el NSSL hace seguimiento de tormentas de lluvia provenientes del Golfo de México y tormentas de lluvia o nieve que se originan en Canadá. Usando información satelital, el Servicio Meteorológico Nacional puede monitorear la formación, movimiento y comportamiento de tormentas de lluvia y nieve sobre la parte continental de Norte América. Con radar de doble polarización, se puede diferenciar claramente entre lluvia, granizo, nieve y lluvia a punto de congelar, lo que aumenta la confianza de los meteorólogos para evaluar con exactitud los eventos severos porque tienen más información para pronosticar, por ejemplo, qué tipo de precipitación habrá y cuánto esperar. En el hemisferio sur, el monitoreo más importante es del fenómeno ENSO (El Niño y La Niña) en el océano Pacífico y su acercamiento hacia la costa oeste de Sudamérica. El Niño es detectado por muchos métodos, incluyendo satélites, análisis del nivel del mar, boyas ancladas, boyas a la deriva y boyas desechables. Muchos de estos sistemas de observación oceánica forman parte del programa TOGA (Atmósfera Global del Océano Tropical) y ahora están evolucionando hacia un sistema operativo de observación de El Niño / Oscilación del Sur (ENSO). En cuanto a fenómenos geofísicos, se utilizan sistemas de alerta temprana para sismos, tsunamis y erupciones volcánicas. El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) es un sistema de sensores sísmicos distribuidos en el centro y la costa oeste de México, diseñado para detectar movimientos sísmicos y emitir alertas tempranas a fin de advertir a las autoridades de protección civil y a la sociedad en general cuando Revista de Glaciares y Ecosistemas de Montaña 3 (2017): 7-8 7 ocurra un sismo que pueda afectar a ciudades vulnerables, dando un “tiempo de oportunidad” de reacción de un máximo de 100 segundos. Fue iniciado en 1989 y ampliado sustancialmente en 2010, incluyendo las ciudades de México, Oaxaca, Acapulco, Chilpancingo, Morelia, Puebla y las regiones de Jalisco, Colima, Michoacán y Puebla. El SASMEX está administrado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES). En el sismo de 8.2 grados (escala Richter) el 7 de setiembre de este año el sistema fue puesto a prueba y dio una alerta temprana de casi dos minutos en la Ciudad de México (véase https://verne.elpais.com/verne/2017/09/08/mexico/1504896871_373935.html ). Un sistema de alerta sísmica en el Perú sería útil para zonas donde hay grandes poblaciones, eso es la capital, Lima, y otras ciudades como Trujillo, Chimbote, Ica, Arequipa y Tacna. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha indicado que podría iniciar pruebas de un sistema de alerta sísmica preliminar a principios de 2018 (véase http://larepublica.pe/sociedad/1101019-a-fin-de-ano-empezaran-pruebas-del-sistema-de-alertade-sismos-en-el-peru). El tiempo de alerta depende de la distancia entre el epicentro del sismo y cada ciudad; cuánto más cerca al epicentro el tiempo de aviso es menor. También, hay métodos para monitorear volcanes y advertir de un aumento en la actividad sísmica, lo que serviría en zonas volcánicas como Arequipa. En el Perú hay otro fenómeno geofísico que ha causado destrucción en varias partes del departamento de Ancash, los aluviones. Un aluvión es “un desplazamiento violento de una gran masa de agua o hielo con mezcla de sedimentos de variada granulometría y bloques de roca de grandes dimensiones. Se desplazan con gran velocidad a través de quebradas o valles en pendiente, debido a la ruptura de diques naturales y/o artificiales o desembalse súbito de lagunas, o intensas precipitaciones en las partes altas de valles y quebradas”. Hasta ahora, se ha implementado solamente un sistema de alerta temprana de aluvión. Con el apoyo de la Cooperación Suiza (COSUDE) y la Universidad de Zúrich, a través de Care Perú, se realizó el Proyecto Glaciares que incluyó la instalación de un moderno sistema de alerta temprana (SAT) en la laguna 513 al pie del nevado Hualcán en la provincia de Carhuaz, Ancash. El SAT, que consistió en dos cámaras de video, sensores de movimiento (geófonos), y pluviómetros, se instaló para monitorear el nevado Hualcán y la laguna 513 en tiempo real. Es decir, el sistema permitió que desde la municipalidad de Carhuaz se vieran los movimientos del glaciar del nevado y la desembocadura de la laguna las 24 horas del día, y de esta manera poder alertar a la población en caso de producirse alguna avalancha grande o desborde de la laguna. Fue instalado en el 2013, pero desgraciadamente fue destruido por personas locales desconocidas en abril de 2016 (véase http://crnoticiascarhuaz.com.pe/2016-04-02-destruyen-equipos-de-alta-tecnologia-del-sistema-de alerta-tempranas-a-t-instaladas-en-shoquilpampa-que-monitoreaba-la-laguna-513/). La población de la ciudad de Huaraz está en espera de un sistema de alerta temprana semejante en relación a la laguna Palcacocha, ubicada al este de la ciudad, debido al alto volumen de agua de la laguna (17 millones de metros cúbicos), su dique morrénico, y su historia amenazante que incluye el desborde catastrófico del 13 de diciembre de 1941. La población de Huaraz está en espera prolongada de alguna acción efectiva del Gobierno Regional de Ancash, la Municipalidad Provincial de Huaraz y la Municipalidad Distrital de Independencia (Huaraz) para financiar e implementar el expediente técnico de este sistema SAT. A la vez, el INAIGEM viene desarrollando un sistema de sensores y redes de transmisión de datos en tiempo real desde zonas de riesgo en alta montaña. Se puede considerar también como alerta temprana la acción de advertencia de los impactos del cambio climático en los glaciares, las lagunas glaciares y los ríos provenientes de éstos. Así es el trabajo que realiza el INAIGEM para documentar y advertir acerca de cambios negativos en la cobertura glaciar, la formación de nuevas lagunas glaciares, y los riesgos asociados; además de algunos trabajos relacionados con el cambio del volumen y calidad de agua en ciertos ríos provenientes de cordilleras nevadas y lagunas glaciares. Es una alerta temprana con un “tiempo de oportunidad” de unos años, en vez de solamente segundos o minutos. Mucho depende del nivel de atención prestada por las autoridades nacionales, regionales y locales para hacer un verdadero sistema de alerta temprana efectiva, para salvar cientos o miles de vidas.
Description
Claves
Investigación, Ecosistemas de montaña, Glaciares
Citación
Revista Científica de Glaciares y Ecosistemas de Montaña 3 / Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña, Huaraz INAIGEM, 2017